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Para tu nuevo hogar

En tu nuevo espacio

No importa si tu nuevo espacio es un depa muy chido con tu propia recámara, cocina integral, calentador, gas estacionario y recolección de basura en tu puerta, o si es una habitación donde solo tienes una cama individual, y una parrilla eléctrica, con una silla, dos cajas para poner tu ropa, y una pequeña mesa que luego se traviste de escritorio, o de mesa de comedor, unas veces de librero y otras de alacena y para ir hasta el baño tienes atravesar toda la casa o darle vuelta a toda la azotea; también puede ser que compartas un depa con roomies que comparten el baño, la sala comedor y la cocina.

Lo que importa es que es tu espacio y en el puedes hacer, o no hacer, todo lo que se te pegue tu regalada gana. Como siempre soñaste. Y es aquí donde tendrás que poner en práctica todas aquellas odiosas rutinas que tu Mami trató de inculcarte (¡por tu bien!) durante todos esos años que viviste a su lado y que hacías más bien a fuerza que por gusto, pero que nunca aprendiste del todo:

Lávate los dientes”, “Haz tu cama”, “Levanta tus platos y ¡lávalos!”, “No te acabes el papel de baño en una sola sentada”, “No uses 100 servilletas en una comida”, “Ciérrale bien a la llave”, “Lava tus tennis”, “No juntes la ropa limpia con la sucia”, “No laves la blanca junto con la de color”, “No voy a estar toda la vida a tu lado, aprende por lo menos ha hacerte un café”, “¡No fumes adentro de la casa!” etc., etc., etc.

Pero no te preocupes, porque ahora te vamos a enumerar algunas de todas esas cosas, para que lo recuerdes y poco a poco vayas creando tu propia rutina.

Cuando llegues a tu nueva vivienda, ubica en tu nuevo barrio de inmediato lo siguiente:

  • Un OXXO (O una tiendita).
  • Una farmacia (Si es Simi, mejor).
  • El mercado (O un Super).
  • La ruta de los camiones.
  • La lavandería.
  • Donde venden tacos o tortas.

No importa si vives en tu depa solo, o compartes uno, o tu salario solo te alcanza por ahora para alquilar un cuarto en una vecindad o en una azotea, tus necesidades serán siempre las mismas:

  1. Orden (para tu tranquilidad mental).
  2. Higiene (para tu presencia).
  3. Alimentación (para tu salud).

El Orden y el acomodo de todas las cosas que tengas, se lo irás dando tú. Poco a poco irás encontrando el lugar adecuado a tus libros, tus platos, tus zapatos, en qué montoncito va la ropa sucia y en donde la doblada.

Para llegar a un estado perfecto de tu espacio, si no cuentas con closets o roperos, puedes comprar guacales de madera, o de plástico, los que sean más baratos y te gusten más. En estos puedes acomodar ¡todo! e irlos colocando unos sobre otros. Siempre procura tener dos de ellos libres, uno para que te sientes tú y otro para alguna visita.

Va a llegar un día en que, sin darte cuenta de cuándo y cómo pasó, vas a tener todo lo que necesites a la mano y en su lugar. Cuando esto ocurra, vas a poder respirar profundamente y sentirás uno más de tus primeros logros en tu casa.

La Higiene tiene que ver con todo aquello para lo que utilizas agua: lavar los trastos, si no tienes lavadora o aún no te alcanza para llevar tu ropa a la lavandería, un lugar para lavarla, lavar tus dientes y bañarte.

De todo lo anterior lo más difícil es bañarte con agua calientita. Si cuentas con calentador, pues de volada, pero si no es así, deberás tener una olla lo más grande posible, una cubeta de esas medianas, reciclar un bote yogurt, y tener acceso a una estufa o a tu parilla eléctrica o uno de esos cosos de madera que tienen una resistencia y que tienes que sumergir hasta el fondo del cubo de plástico y conectar, hasta que consideres que ha pasado el tiempo necesario para que ya se haya calentado el agua. ¡Jamás se te ocurra meter el dedo, para ver si ya está calientita tu agua, mientras tienes la resistencia enchufada dentro de la cubeta!

Los utensilios necesarios básicos, para tu higiene, al iniciar tu vida independiente, son:

  • Cepillo y pasta dental.
  • Cepillo para el cabello.
  • Estropajos naturales o de plástico, para cuerpo y rostro
  •  Escobetas de plástico para los trastos y cocina.
  • Jabones para la piel y shampoo.
  • Jabón en polvo para lavar ropa y trastes, y ya cuando tu economía te lo permita, compra jabón en pasta para los trastes. Usa la menor cantidad posible de cloro.
  • Toallas, jergas y trapitos para la cocina.
  • Papel higiénico y servilletas.
  • Todas las bolsitas de plástico que lleguen a tus manos, para la basura.

Mantén una ventana siempre abierta, y si no tienes, entonces tu puerta, para que circule el aire, y lleguen los pajaritos a charlar contigo. Existen unas tiendas maravillosas donde venden todos estos implementos a granel, y en verdad que son muy baratos y de muy buena calidad. Por mientras te aumentan el sueldo o cambias a un mejor empleo y ganas mejor para pagar más por usar una marca comercial.

La Alimentación es tan o más importante que lo anteriormente mencionado. A continuación lo básico que debes tener en tu despensa, la cual puede ser, desde una cajita de cartón o de madera, hasta un mueble con puertas:

  • Agua. En cuanto puedas compra un garrafón y cuando vulvas a poder compra otro, y procura mantener uno lleno, mientras usas el otro. Si no te alcanza para comprar tu primer garrafón, compra agua en botellas de 5 o de 10 litros para ahorrar dinero y evitar tanto plástico (Todos los plásticos y las latas metálicas, van en un bolsa de basura aparte, bien apachurraditos, para que no usen tanto espacio, y quepan más).
  • Platos hondos y extendidos. Vasos y tazas. Cazuelas y ollas de peltre, y si puedes hacerte de un sartén de peltre, estaría muy bien, mientras te puedes comprar uno de teflón, el cual jamás debes de lavar con escobeta, usarás para su limpieza fibra, estropajito o esponja, para no dañar el teflón.
  • Cucharas para comer, metálicas, y de las grandes para guisar procura que también sean de madera o de peltre. Cuando uses las de madera, siempre debes lavarlas con escobeta.
  • Azúcar morena, sal de grano, aceite para guisar. Latas o sobres con frijoles refritos.
  • Siempre tener un frasquito de café, otro de mayonesa y uno de chiles en rajas.
  • Procura que ¡jamás! te falten huevos. Estos no necesitan forzosamente refrigeración.
  • Cada que puedas compra la latita que necesitas de atún y una más.
  • Si aún no tienes refri, y “por de mientras” compra solo la leche que vas a ir bebiendo o evaporada, hasta que ya casi se te acabe, compra otra. Si tienes un refri solo o compartido puedes comprar un poquito más de cosas como jitomate, papas, cebolla, chiles verdes. El espaguetti nunca se hecha a perder, luego te damos la receta.
  • Si usas parrilla eléctrica no te confíes en dejar los alimentos solitos, como si los estuvieras cocinando en una estufa a fuego bajito, porque se te queman.
  • Nunca tomes las ollas o satenes con las manos directamente, siempre usa trapitos, para que no te quemes.

Algo muy importante es que no te desesperes si no puedes tener todo lo anterior de inmediato. Pero tenlo siempre en mente para que lo vayas adquiriendo poco a poco, y para que se te haga más divertido, piensa en que estás jugando a la casita, y así hasta cuando llueva, vas a ser feliz.

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