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 La homosexualidad entre animales del mismo sexo

 se considera mitigador de conflictos.

Al hablar de homosexualidad algunas personas, con base en criterios morales, insisten en asegurar que la homosexualidad es algo “aprendido” por el ser humano, y que por ese mismo motivo este tipo de comportamiento no existe entre los animales.

Estas personas, sin ninguna base científica, aseguran que al ser algo “aprendido” o “imitado”, los animales no tienen relaciones homosexuales entre ellos porque no imitan a nadie, y esto se debe a que nadie de su misma especie, se lo ha enseñado.

El Instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, perteneciente a la Estación Experimental de Zonas Áridas de España (EEZA), fundada en 1947, realizó un estudio al respecto, en el que descubrieron que el comportamiento homosexual en animales machos y hembras es igual de común, ya que se partió de la premisa de que los casos de comportamiento homosexual, entre algunos animales, era exclusivo de los machos, quienes lo realizaban para demostrar su supremacía ante otros machos de la misma especie.

Al estudiar los científicos estos actos homosexuales en más de 1,500 especies, que incluyeron desde lémures hasta simios, llegaron a concluir que en aproximadamente el 5% de las especies y el 50% de las familias de estas especies, las exhibiciones homosexuales han evolucionado para aumentar el vínculo social.

Es por lo anterior que hoy podemos asegurar que el comportamiento homosexual es un acto sexual, en ocasiones sentimental, típico en la mayoría de los animales.

Los resultados publicados en la revista Nature Communications demostró que el comportamiento homosexual tenía más probabilidades de evolucionar en especies sociales, ya que las criaturas lo han encontrado como “una forma de establecer, mantener y reforzar relaciones sociales positivas que pueden aumentar los vínculos y la alianza entre miembros de un mismo grupo.”

Los investigadores publicaron como parte de los resultados que: “Dado que no contribuye directamente a la reproducción, el comportamiento sexual entre animales del mismo sexo se considera un enigma evolutivo. Nuestro análisis sugiere que puede desempeñar un papel adaptativo en el mantenimiento de las relaciones sociales y la mitigación de conflictos”.

Al comprobarse que, el mantener relaciones homosexuales entre animales, y no ser violentados, señalados, discriminados, encarcelados o asesinados por su misma especie, les generan “mitigación de conflictos”, ¿quién nos asegura que al dejar de prohibir esta actividad entre los seres humanos, no ocurra lo mismo?

Para quienes deseen tener más información, a continuación compartimos la liga del estudio completo.

https://www.nature.com/articles/s41467-023-41290-x

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